Conoce a Oria

El superagente que sabe cómo funciona tu organización.

Lee el ERP, el CRM y las plataformas de datos que ya usas a través de un reflejo gobernado de ellos, y cada cuenta llega con Cerebro, la memoria institucional que tu gente ya dejó por escrito. Tu equipo pregunta, analiza, construye y actúa desde la primera sesión, con presupuestos y registro de auditoría.

MIRA A ORIA TRABAJAR una pregunta, razonamiento sobre datos gobernados, una respuesta

Oria puede

  • razonar sobre tus datos gobernados.
  • aprovechar las lecciones que tu equipo ya aprendió.
  • reemplazar la hoja de cálculo que todos se reenvían por correo.
  • armar el dashboard para el que ibas a exportar los datos.
  • entregar la app que pidió tu equipo.
  • actuar, con una aprobación donde se mueve el dinero.
  • dejar por escrito cómo funciona el negocio, con una persona que lo aprueba.
  • recordar por qué lo decidiste.
Empieza hoy 30 minutos para dimensionarlo. Tu equipo trabaja esa misma semana.

Tu ventaja no debería vivir dentro del producto de otro.

Los asistentes que tu gente ya usa saben muchísimo sobre el mundo y nada en particular sobre tu empresa. Todos los proveedores están cerrando esa brecha de la misma forma, guardando tu contexto por ti: tus documentos, tus decisiones, los patrones de cómo trabajas, convertidos en una función dentro de su asistente.

La brecha es real y hay que cerrarla. La pregunta es de qué lado de la línea termina lo que te hace diferente.

  • No puedes auditar lo que absorbió, ni reconstruir por qué respondió como respondió hace un año
  • No te lo puedes llevar. Se va cuando se va el contrato
  • No puedes decidir qué modelo ve qué parte, porque eso lo define el enrutamiento del proveedor y no tu política
  • No puedes ver cuánto costó nada de eso, porque un asiento con límite de uso no tiene precio unitario
  • Su forma sigue una hoja de ruta que tú no escribes

ARPIA mantiene esa capa de tu lado de la línea. La ontología es tu propio modelo de cómo funciona el negocio, y Cerebro es el registro de cómo decide. Los dos viven gobernados dentro de tu tenant, con trazabilidad y atribución.

Oria razona sobre ellos, y cada llamada a un proveedor de modelos queda limitada a los dominios que permitiste, se hace cumplir en el servidor, se presupuesta antes de correr y se registra con qué modelo vio qué contexto bajo qué reglas. Tú eliges los modelos y puedes traer tus propias llaves de proveedor.

También ves el precio, no solo el tope. Los modelos con los que razona tu gente tienen una tarifa publicada por millón de tokens, de entrada y de salida por separado, y cada llamada se cobra contra esa tarifa, tokens en caché incluidos, hasta el nivel de una sola ejecución agéntica. Puedes ver qué modelo gastó qué, y un presupuesto frena el gasto antes de que ocurra en vez de explicarlo después.

Así gobiernas el acceso en vez de concederlo una sola vez, y el corpus se puede seguir leyendo desde las herramientas que tu gente ya usa, a través de MCP.

La ventaja real de una organización es cómo decide. Son las reglas que aprendió a golpes y las razones detrás de las decisiones que funcionaron. Escrito y gobernado, eso se vuelve un activo con tu nombre. Dentro del asistente de otro, se vuelve parte de su producto.

Cuatro superficies, una sesión gobernada.

Oria no es una ventana de chat pegada encima de tus datos. Razona, construye, modela y ejecuta, y cada una de esas cosas corre dentro de la misma sesión gobernada, sobre los datos gobernados y los permisos que el negocio ya definió. Cada una tiene su demo, nada de diapositivas.

VER LA DEMO preguntar, razonar sobre datos gobernados, responder

Reasoner

Preguntas y Oria razona sobre datos gobernados y memoria institucional. Dashboards, mapas, simuladores, grafos de relaciones, líneas de tiempo y tableros de trabajo salen de la conversación, no de un ticket.

VER LA DEMO la IA construye, se revisa, sale a producción

Coder

Generación limitada por tu propio modelo del negocio y tus políticas de seguridad, con una revisión antes de que algo salga a producción. Los estándares son las barreras de protección, no una revisión de código posterior.

VER LA DEMO crear un nodo, relacionarlo, gobernarlo

Workbench

Edita la ontología misma: los nodos, las relaciones y las tablas detrás de ellos, con permisos para proponer, aplicar y muestrear. Aquí se escribe el ADN del negocio.

VER LA DEMO código en su propio pod, aprobación, dashboard en vivo

Oria Machine

Un entorno de ejecución gobernado. El código corre en su propio pod con el mismo alcance y los mismos permisos, aprobación humana donde importa y su propio almacenamiento persistente.

Aquí es donde trabaja tu gente.

Los Expertos a la izquierda, el trabajo al centro, y a la derecha lo que la sesión puede saber, usar y producir. Nadie cambia de herramienta y nada sale de la sesión gobernada para hacerse.

Expertos

Un Experto con nombre tiene sus propios nodos y sus propias herramientas, así que una sesión arranca ya enfocada en un trabajo en vez de empezar vacía. El analista principal y la persona que prepara una propuesta no miran los mismos datos ni llegan a los mismos sistemas.

Los Expertos de un espacio de trabajo, cada uno con sus propios nodos, herramientas y sesiones

Cerebro

La memoria institucional, activa en la sesión y contabilizada: lo que la organización ha decidido, las reglas con las que trabaja y por qué. Llega con la cuenta, así que la primera sesión ya sabe algo.

El panel de Cerebro en una sesión, con los dominios de conocimiento que puede consultar

Nodos de ontología

Los objetos del negocio sobre los que esta sesión puede razonar, con el nombre que les da el negocio, y cada uno gobernado. Agregar o quitar uno cambia el material con el que se construyen las respuestas, a la vista y fuera de un prompt.

Los nodos de ontología a los que se limita una sesión: Salesman, Leads, Activities

Herramientas

Lo que la sesión puede alcanzar más allá de los datos: búsqueda, documentos, aplicaciones en vivo. Cada una está listada, se puede configurar y se puede quitar, así que el alcance de la IA es una decisión que alguien tomó y puede revocar.

Las herramientas activas en una sesión: búsqueda, documentos y apps en vivo

Artefactos

Lo que la sesión produjo y guardó: un simulador en vivo, una propuesta con costos en un PDF de cuatro páginas, un tablero. Están versionados y se quedan con la sesión, así que el trabajo no es un mensaje que alguien tiene que volver a buscar.

Una app en vivo construida dentro de la sesión: un simulador de cierre de leads con sus métricas y su gráfica

Archivos

Lo que trajiste y lo que salió, lado a lado. Un documento que sueltas en la sesión se lee con los mismos permisos que todo lo demás, y lo que genera la sesión aparece junto a él.

El panel de archivos de una sesión: lo que se subió y lo que generó la sesión

Pasos agénticos

Cada respuesta trae la ejecución que hay detrás, plegada hasta que la quieras ver: los pasos que se dieron, el modelo que corrió y lo que costó en tokens. Y cuando una acción toca algo que importa, se detiene y espera a que una persona la apruebe. La mayoría de los asistentes te muestran la respuesta. Este te muestra el trabajo.

Una acción gobernada aprobada por una persona, y los pasos agénticos detrás de una respuesta

Los demás asistentes leen. Este escribe.

La mayoría de las empresas ya tiene un asistente de chat empresarial. Responde bien, y después empieza el trabajo: llevas la respuesta a otro lado para analizarla, y a otro más para construir algo con ella. Solo alcanza lo que alguien ya dejó por escrito, y la decisión que se tomó en una reunión o la regla que salió mientras se depuraba un error no está ahí, porque nadie la escribió nunca. Ese es también el conocimiento que se va cuando renuncia alguien con experiencia.

El chat de IA empresarial que ya pagas

  • Responde y redacta, y luego copias el resultado a otra herramienta para hacer algo con él
  • Lee lo que alguien ya dejó por escrito
  • La memoria es por usuario, opaca y sin atribución
  • Sin una vista gobernada de los datos operativos, así que no hay análisis sobre el que puedas actuar
  • Nada de lo que produce queda ligado a las entidades con las que opera el negocio

Oria, sobre ARPIA

  • Registra lo que decidió la organización, como subproducto del trabajo
  • Analiza datos gobernados y devuelve dashboards, mapas, simuladores y tableros
  • Construye aplicaciones sobre tu ontología, revisadas antes de salir a producción
  • Cada afirmación institucional lleva el id de la memoria que la respalda, y el corpus se puede seguir leyendo desde fuera a través de MCP
  • Trazabilidad completa: qué modelo, sobre qué contexto, bajo qué reglas, aprobado por quién

Así se ve un martes cualquiera.

La hoja de cálculo que alguien mantiene a mano es donde vive la mayor parte del conocimiento operativo real de una empresa. Oria la toma, la entiende junto a tus datos gobernados y te devuelve una herramienta que funciona en vez de un resumen.

01

Suelta el archivo

Excel o CSV en la sesión. Llega al almacenamiento de objetos, aparece como archivo en la exploración y el agente lo lee junto con los nodos que ya le diste.

02

Pide lo que de verdad necesitas

Nada de un resumen de la hoja. Un dashboard, un mapa, un simulador, un tablero de trabajo o una pequeña aplicación sobre esos datos, construida en la sesión y fijada ahí.

03

Conecta las herramientas que usas

Conecta tus propias cuentas a través de MCP con tu propio inicio de sesión. El agente las usa como herramientas en la misma sesión, con los permisos que tu organización ya definió.

04

Déjalo corriendo

El trabajo se ejecuta en su propio entorno gobernado con aprobación donde importa, mantiene su propio almacenamiento persistente y se puede promover de tu espacio de trabajo al de la organización.

Lo importante es el ciclo completo en un solo lugar gobernado. Preguntas, analizas, construyes, decides y actúas, y el registro se acumula mientras lo haces. Lo difícil de copiar es que la memoria vive junto a la ontología. Cuando una memoria dice cómo se calcula el churn, el nodo que lo calcula está a un paso, con su trazabilidad y sus acciones gobernadas. Una capa de memoria sola la construye cualquiera en dos trimestres. Por eso esto corre sobre una plataforma de datos y no sobre un índice de búsqueda.

Escala hacia abajo igual que hacia arriba. Un equipo de veinte personas recibe el mismo ciclo gobernado que una empresa de tres mil, al precio de los asientos que de verdad usa.

ARPIA está certificada en ISO 42001 y SOC 2 Type II, y Oria hereda esa infraestructura. Tu propio cumplimiento lo sigues llevando tú, pero la capa de gobernanza no es algo que tengas que construir primero.

Cerebro viene con la cuenta, desde Basic.

No es un extra para configurar después. Cada cuenta se aprovisiona con su memoria institucional lista e integrada en Oria, activa en cada sesión, para el Reasoner y para el Workbench.

VER EL VIDEO lo que cambia la memoria institucional, en poco más de un minuto
  • Las respuestas se apoyan en las decisiones, reglas y procedimientos que la organización ya registró
  • Las reglas inmutables se inyectan completas en cada turno y gobiernan la respuesta, que se rechaza si las rompería
  • El usuario decide qué dominios puede leer la IA en esa sesión, y el límite se hace cumplir en el servidor
  • Tres formas de entrar: el agente cuando se le pide, un clic, o la captura automática a un dominio personal
  • Escribir en un dominio compartido siempre necesita que una persona lo confirme

A los seis meses no solo usaste IA. Tienes un registro escrito de cómo razona tu organización.

Y no queda secuestrado. El mismo corpus se puede leer desde las herramientas de IA que tu gente ya usa, a través de MCP. No te pedimos que te quedes porque tu memoria está aquí. Trabaja donde quieras, y aquí es donde se acumula.

Arranca vacío y mejora con el uso, así que lo alimentamos durante el onboarding con los documentos, tickets y wikis que ya tienes. Oria empieza sabiendo algo, y a partir de ahí el trabajo lo mantiene vivo.

Los equipos que lo notan en la primera semana.

Cada uno de estos termina en algo gobernado: un pipeline que corrió, un tablero en vivo, una decisión con su trazabilidad. Nada de un documento que alguien tiene que llevar a la siguiente herramienta.

Finanzas

Qué cuentas cobrar, y la cobranza ya en marcha.

Oria mapea la exposición, diagnostica qué cambió, prescribe la acción y la activa en el ERP, con aprobación humana donde se mueve el dinero.

Resultado: un pipeline gobernado que corrió. La cobranza pasó de días a 13 minutos, del disparador al ERP, en producción en un grupo de servicios financieros.
Operaciones

Lo que están haciendo los agentes ahora mismo, en un solo tablero.

Objetos en ejecución, errores, lo que espera a una persona. Operaciones deja de preguntar si un flujo corrió y empieza a verlo.

Resultado: un tablero de operaciones en vivo. Las métricas y los estados de los objetos se actualizan mientras ocurre el trabajo.
Comercial

Un precio o un pronóstico que llega con su razonamiento.

Competencia, inventario e historial de ventas combinados en una recomendación que puedes cuestionar, porque el razonamiento que la produjo viene con ella.

Resultado: una recomendación con su trazabilidad. Análisis que tomaban semanas se resuelven en minutos.
Riesgo y cumplimiento

Cada decisión de IA, reconstruible.

Qué modelo corrió, sobre qué contexto, bajo qué política, aprobado por quién. Los presupuestos se hacen cumplir antes del gasto, no se descubren en la factura.

Resultado: un registro de auditoría que puedes entregar. Hecho para scoring y decisiones que tienen que responder ante un regulador.
Datos

Qué se rompe si cambia esta columna.

Trazabilidad que cubre las tablas y los objetos de razonamiento que hay encima: pipelines, nodos y las apps que los leen, en un solo grafo.

Resultado: trazabilidad entre datos y razonamiento. La mayoría de las herramientas rastrean tablas y ahí se quedan.
Tecnología

Lo que pidió el negocio, construido dentro de tus estándares.

Generación limitada por la ontología y las políticas de seguridad, con una revisión antes de que algo salga a producción, y código que corre en su propio pod gobernado.

Resultado: trabajo revisado, no un prototipo. Las barreras de protección son los estándares, no una revisión de código posterior.

Oria corre dentro de la plataforma, no encima de ella.

Un asiento de Oria es un asiento en ARPIA. El mismo tenant, la misma ontología, los mismos permisos y el mismo registro de auditoría que gobiernan todo lo demás que corre en la plataforma. No hay proyecto de integración entre Oria y la plataforma, porque lo que tu gente hace en una sesión ya está corriendo ahí.

Así que la capacidad que hay debajo no es una compra posterior. Se despliega con la cuenta y la abre el asiento: Basic razona y construye dentro de la sesión, Pro comparte lo que construye con sus colegas, Builder modela la ontología, configura la gobernanza y despliega lo que usa toda la empresa. Cuando el trabajo pide más, amplías un asiento en vez de iniciar un proceso de compra.

Es la misma plataforma sobre la que construyen nuestros equipos de Forward Deployed Engineers, y la misma en la que trabajan tus asientos Builder. Mira la plataforma, paso a paso →

Empieza con asientos. Crece cuando el trabajo lo pida.

Tres niveles, facturados por asiento y por día, así que un asiento agregado a mitad de mes cuesta lo que usó. La IA se paga aparte y tú pones el tope.

Oria Basic
$15/usuario/mes

Para poner IA gobernada en manos de todos.

  • IA multimodelo con gobernanza
  • Modelo asignado por rol y perfil
  • Control de presupuesto y AI Wallet compartido
  • Cerebro incluido y preconfigurado, activo en cada sesión
  • Abre los Expertos que creó un asiento Pro o Builder, cada uno enfocado en su propio trabajo
  • Construye artefactos y apps en vivo dentro de la sesión
  • Búsqueda en internet
  • Seguridad y registro de auditoría
  • Corre cualquier app ya construida en ARPIA, incluidas las que publican los asientos Pro y Builder
Construye para sí. Usa lo que publica el equipo.
Oria Pro
$50/usuario/mes

Para las personas cuyas herramientas terminan necesitando los demás.

  • Todo lo de Basic
  • Crea Expertos, para que un rol llegue con sus propios nodos, herramientas e instrucciones fijas
  • Un Reasoner más capaz, que corre en Oria Machine
  • Apps construidas sobre tu propio acceso a la ontología, que puedes compartir con tus colegas
  • Almacenamiento persistente de repositorio para ese trabajo
Comparte lo que construye. No cambia la plataforma.
ARPIA Builder
$100/usuario/mes

Para quien es dueño de la ontología y de la gobernanza.

  • Todo lo de Pro
  • Gestión de datos
  • Modelado y gobernanza de la ontología
  • Configuración de la gobernanza de IA
  • Creación de proyectos en Workshop
  • El Orchestrator: SPA Studio, Reasoning Atlas, Knowledge Catalog y el tablero en vivo de operaciones de agentes
  • Despliega y administra lo que usa toda la empresa
Construcción institucional, no solo personal.

Oria Unlimited. Dale Oria a toda tu organización y deja de contar asientos. Un solo compromiso de plataforma cubre a todos los usuarios y escalas por consumo del AI Wallet: se cobra el trabajo que de verdad se hizo, no cuántas personas tienen usuario.

Contáctanos →
Incluido en cada workarea con asientos Basic o Pro
100 GB almacenamiento de objetos Archivos, documentos e imágenes que producen tus sesiones, guardados después de que la sesión termina.
50 GB base de datos transaccional El repositorio de Oria Database detrás de tus análisis y de las apps construidas sobre ellos.
2 Oria Machines, en Pro Un asiento Basic no corre ninguna. Un asiento Pro corre hasta dos al mismo tiempo.

Pasado ese límite, el almacenamiento y el cómputo se cobran a la tarifa publicada, igual que el AI Wallet cobra los tokens.

Por qué el asiento es barato

Cada workarea nueva arranca con $10 en el wallet, así que las primeras sesiones corren antes de que nadie cargue un centavo.

Porque no estás comprando inteligencia por asiento. El consumo de IA corre sobre un AI Wallet prepagado, un fondo compartido que tú dimensionas y controlas, y se cobra lo que de verdad se usó. Los modelos con los que razona tu gente tienen una tarifa publicada por millón de tokens, de entrada y de salida, y cada llamada se cobra contra esa tarifa, así que el wallet no es una caja negra que recargas a ciegas. Puedes ver qué modelo gastó qué. Eso es lo que mantiene un asiento gobernado en quince dólares y no en sesenta.

O trae tus propios modelos

Conecta tus propias cuentas o llaves de proveedor y los tokens se quedan en tu factura. ARPIA cobra una tarifa fija de gobernanza de $1 por millón de tokens, sea cual sea el proveedor o el nivel del modelo, por el control de presupuesto, la asignación, la auditoría y la política por las que pasa ese tráfico.

Todos tienen IA. Nadie recibe una factura sorpresa.

Esta es la parte que nadie muestra en una demo, y es la que decide si la IA sobrevive a su primera conversación con finanzas. Cuatro pantallas, en el orden en que de verdad llegan las preguntas.

Quién puede usar qué modelo

Un grupo curado de modelos se asigna a un rol en vez de quedar al criterio de cada persona: los agentes reciben los rápidos y baratos, los gerentes los de razonamiento, los builders los de código. El primer modelo de un grupo es el predeterminado, y cada persona elige dentro de su grupo y nada más. Nadie se queda sin poder trabajar, y nadie usa el modelo caro por accidente.

Grupos de modelos asignados a roles, cada uno con su lista de modelos y un predeterminado

Lo que puede gastar, antes de gastarlo

Un presupuesto por modelo y periodo, con su límite de tokens y el umbral que dispara la alerta, que se hace cumplir en el servidor en vez de pedírselo al usuario. El propio producto te lo aconseja. Empieza con alertas y activa el corte duro cuando sepas cómo se ve lo normal. Mientras no decidas otra cosa, el consumo nunca se bloquea.

Barreras de presupuesto por modelo, con límites de tokens, umbrales y estado

A dónde se fue de verdad

Créditos, llamadas y tokens del periodo, y luego el mismo gasto cortado de tres formas: por producto, por workarea y por modelo. Responde la pregunta que llega justo después de la primera factura, que casi nunca es cuánto y casi siempre es quién. Y es el mismo número con el que se arma la factura, no un cálculo aparte.

Analítica de uso de IA: créditos, llamadas y tokens, desglosados por producto, workarea y modelo

Lo que va a costar este mes

El consumo hasta ahora, la proyección a fin de mes, la comparación con el mes pasado y el wallet con cuánto de su tope ya se usó. Los asientos están al lado, porque son la parte que se repite. Un equipo de finanzas puede leer esta pantalla sin que nadie se la traduzca, y esa es la única transparencia de costos que cuenta.

El resumen de la cuenta: consumo del periodo, proyección a fin de mes, AI Wallet y asientos

La conversación de plataforma, cuando te la hayas ganado.

01

Asientos

Tu gente trabaja con IA gobernada. El gasto tiene tope y cada sesión se puede auditar.

02

Memoria

Los hallazgos se acumulan con atribución. La organización empieza a reconocer su propio conocimiento.

03

Herramientas

Los usuarios avanzados construyen apps y se las pasan a quienes trabajan a su lado. Las útiles se difunden solas.

04

Ontología

Cómo llama el negocio a sus entidades queda escrito y gobernado, por las personas que lo saben.

→

Plataforma

Ahora un caso de uso es obvio, acotado y defendible, porque salió del trabajo y no de una diapositiva. Ahí es cuando nuestros equipos construyen contigo.

Empieza hoy.

Cuéntanos cuántas personas, en qué trabajan y qué hay que conectar. Treinta minutos alcanzan para dimensionar el despliegue, y tu equipo puede estar trabajando esa misma semana.

Empieza hoy Mira la plataforma que hay debajo